Alimentación vibratoria: energía de la comida.

Alimentación vibratoria es una dieta basada en el consumo de alimentos que emiten energía y en particular radiaciones capaces de mejorar el bienestar del organismo. Esta dieta tiene en cuenta la corriente nerviosa o biolectricidad presente en el cuerpo y que es esencial para la vitalidad de las células y para dar los impulsos útiles para mover las extremidades.

Una electricidad que depende de los procesos oxidativos de las células y su capacidad para absorber oxígeno y nutrientes. En concreto, el oxígeno y los alimentos nutritivos una vez asimilados se convierten en parte integral de la célula, creando una diminuta corriente eléctrica, que sirve para mantenerla viva y generar un impulso nervioso cuando se combina con otros.

Alimentos introducidos conalimentación vibratoria Permiten la creación de energía y el mantenimiento de las actividades funcionales del cuerpo. Es por esto que una dieta óptima debe tener en cuenta el efecto que tiene sobre las células, evitar crear acidez destinada a obstruir los procesos oxidativos y evitar el flujo de energía a lo largo de los nervios.

La alimentación vibracional toma en cuenta estos aspectos e indica cómo medir las vibraciones contenidas en los alimentos, con el fin de comprender cuáles emiten radiaciones que debilitan o fortalecen al organismo.

Energía alimentaria: ¿que es?

La dieta vibracional se basa en los estudios del ingeniero francés Andrè Simoneton quien midió el ondas magnéticas emitidas por los alimentos, utilizando varias herramientas, incluido el contador Geiger, la cámara ionizante de Wilson y el biómetro Bovis. El ingeniero pudo establecer que cada persona emana radiación alrededor del 6200/7000 Angstrom y que valores inferiores a 6500 Angstroms tienen efectos negativos sobre la salud del organismo y provocan la aparición de enfermedades. Estos últimos efectos pueden evitarse consumiendo alimentos que superen el umbral de 6500 Angstrom.

Simoneton, midiendo las longitudes de onda emitidas por los alimentos, las dividió en cuatro categorías según la cantidad de energía vibratoria del alimento:

    • superior con vibraciones superiores a 6500 Angstroms, que incluyen: fruta fresca madura, también en forma de jugo, verduras, legumbres crudas y cocidas, trigo, harina, aceitunas, aceite de frutas, mantequilla fresca, nueces, almendras, huevos, queso sin fermentar y nata.
  • Apoyo con vibraciones que van desde los 3000 a los 6500 Angstroms, que incluyen: leche fresca, miel, vino, panela, verduras cocidas, huevos de unos días y aceite de maní.
  • Inferior con vibraciones menores y 3000 Angstroms y considerados nocivos, representados por: café, quesos fermentados, mermeladas, chocolate, embutidos, carnes cocidas, pan blanco, leche hervida y huevos que superan los 15 días.
  • Muerto que no emitan vibraciones, tales como: margarinas, aguardientes, azúcares refinados, productos industriales, dulces y conservas.

La alimentación vibracional tiene en cuenta laenergía alimentaria, que se puede encontrar especialmente en los frescos y poco tratados. Razón por la cual los alimentos deben consumirse sin someterlos a procesos que puedan destruir o alterar la calidad o los nutrientes presentes en ellos.

La cocción preferida es esa vapor accionado, mientras que en materia de conservación, la deshidratación es la alternativa óptima para pasteurización. Para liberar la energía alimentaria positiva en el estómago, fruta madura debe consumirse con el estómago vacío.

Además, muchas verduras, como zanahorias y remolachas, también deben consumirse cuando están maduras para tener altos niveles de vibración.

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